Diego Díaz Marín  fotógrafo, director creativo, emprendedor y fundador de ROD ALMAYATE, una firma española de joyería contemporánea que ha conseguido proyectar el nombre de su tierra de origen hacia algunos de los escenarios más relevantes de la moda y la cultura internacional.

Nacido en Vélez-Málaga en 1987 y profundamente vinculado a la Axarquía, su relación con la creatividad comenzó desde niño. A los ocho años descubrió en la fotografía una forma de observar, interpretar y transformar el mundo que, con el tiempo, se convertiría en su profesión y en una parte esencial de su identidad.

Su trayectoria profesional le llevó a Italia, donde desarrolló durante más de quince años una carrera vinculada a la fotografía de moda y a la dirección creativa. Desde allí trabajó para algunas de las grandes firmas y publicaciones internacionales de la industria, entre ellas Roberto Cavalli, Versace, Vogue Italia, Harper’s Bazaar, Samsung, Aquazzurra y Martini.

Su trabajo fotográfico obtuvo reconocimiento internacional, con nominaciones en el Cannes International Festival of Photography en 2014 y 2015, una mención honorífica en el Prix de la Photographie de Paris y una exposición de su obra organizada por Vogue Italia en la EXPO de Milán en 2015.

Tras años de desarrollo profesional en el extranjero y de formar parte de la industria internacional de la moda, Diego tomó una decisión especialmente significativa: regresar a su tierra y continuar desde ella su trayectoria creativa y empresarial.

De ese regreso nació ROD ALMAYATE, una firma de joyería contemporánea que rompe con los códigos tradicionales del sector y transforma objetos cotidianos, irreverentes o inesperados en piezas de diseño. Una marca que nace en La Axarquia con una mirada internacional, pero cuya identidad permanece profundamente vinculada a sus raíces Veleñas.

La firma, creada y dirigida creativamente por Diego, ha alcanzado una notable repercusión internacional. Sus piezas han sido utilizadas por figuras como la Reina Letizia, Lady Gaga, Beyoncé, Karol G, Miley Cyrus, Celine Dion...etc , además de formar parte de producciones audiovisuales como Élite(NETFLIX)  y 30 Monedas(HBO).

Sin embargo, uno de los aspectos más relevantes de su trayectoria no reside únicamente en haber alcanzado esos escenarios internacionales, sino en haberlo conseguido sin desvincularse de su lugar de origen.

Diego ha elegido desarrollar su actividad creativa y empresarial desde Velez-Malaga, demostrando que el talento y la capacidad de crear proyectos con proyección internacional no tienen por qué estar ligados a las grandes capitales culturales. Desde su tierra ha construido una marca reconocida fuera de nuestras fronteras, llevando consigo una identidad marcada por el Mediterráneo, por la cultura de la Axarquía y por la mirada particular de quien conoce profundamente el lugar del que procede.

Su trayectoria representa también una reivindicación del talento que nace en nuestros municipios. Después de trabajar en Paris y Milán y de relacionarse profesionalmente con algunas de las figuras y empresas más relevantes de la moda internacional, decidió volver a casa y demostrar que también desde Vélez-Málaga, y desde la Axarquía se puede crear, emprender y competir en un contexto internacional.

ROD ALMAYATE es, en este sentido, mucho más que una marca de joyería. Es el resultado de unir una experiencia profesional internacional con una identidad local. Una forma de entender la creatividad que busca lo extraordinario en lo cotidiano, que reivindica la autenticidad y que convierte aquello que forma parte de nuestra cultura y de nuestro imaginario colectivo en objetos capaces de viajar por el mundo.

Por todo ello, la trayectoria de Diego Díaz Marín trasciende sus logros como fotógrafo, director creativo o empresario. Su recorrido representa el de un creador que salió de su tierra para conocer el mundo, que construyó una carrera internacional y que, lejos de olvidar sus raíces, decidió regresar para construir desde ellas su propio camino.

Su mayor logro no ha sido únicamente llevar sus imágenes y sus joyas al mundo, sino demostrar que el mundo también puede construirse desde aquí.

Diego Díaz Marín representa, en definitiva, a una generación de creadores capaces de convertir una identidad local en una mirada universal; de llevar el nombre de Vélez-Málaga, Torre del Mar y la Axarquía mucho más allá de sus fronteras y de demostrar que nuestras raíces no son un límite, sino precisamente aquello que puede hacer que una mirada sea única.

Un creador de aquí que consiguió llegar al mundo sin dejar de pertenecer a su tierra.

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